JOVENES TRAS LA RUEDA seth doyle  - PERO ESO DE MINDFULNESS QUÉ ES???

PERO ESO DE MINDFULNESS QUÉ ES???

La verdad es que llevamos ya una temporada larga en la que lo de Mindfulness se oye y se lee por todos lados.

Y aunque el término le suena cada vez a más gente, la mayoría no tiene del todo claro qué es y en qué consiste exactamente.

Todos suelen coincidir en que suena a algo muy Zen,

algo así como que nada ni nadie consigue tocarte las narices aunque lo intente,

pero hasta ahí!

A ver si yo puedo aclarártelo:

 

Como te imaginarás el término es anglo- sajón,

y por si esto del inglés no es lo tuyo, te diré  que se pronuncia [mainfulnes].

La palabra está formada por la unión de ”mente” (mind) y ” totalidad“ (fulness).

Ambos términos son bastante amplios y como la traducción literal no da una idea demasiado clara

la versión más aproximada y extendida en nuestro idioma es ATENCIÓN PLENA.

 

Con esta denominación es posible que pienses  que entonces se trata de estar atento a TODO,

pero para tu tranquilidad te diré que no,

que no hace falta que te des cuenta de absolutamente todo lo que pasa dentro y fuera de ti,

entre otras cosas porque con tanta información se te fundirían los cables.

 

Es algo mucho más sutil y que

no tiene que ver con la cantidad de información que eres capaz de procesar

sino con tu grado de PRESENCIA.

 

Y aquí es donde me preguntas qué demonios quiero decir con eso de Presencia.

¿No estamos acaso presentes solo por el hecho de estar???

Pues no!

Se puede

(y de hecho lo hacemos gran parte del tiempo)

estar de cuerpo presente,

pero eso también lo saben hacer los cadáveres y sin embargo la Presencia ya no está allí.

 

Pretender definir y hablar de estas cosas (Presencia, Conciencia, Ser…)

es entrar en un terreno sumamente resbaladizo.

Como decía la canción:

“…que las palabras se enredan

y tornan oscuras las buenas ideas…”

pero lo intentamos, dejando claro, eso si!,

que las palabras son solo indicadores que apuntan a una Realidad mucho más amplia.

 

Para acceder a esa Realidad necesitarás permitir que tu mente se abra y estar dispuest@ a salir del terreno de lo habitual y conocido.

Vamos allá.

 

Para empezar si tenías la idea de que tú eres tu pensamiento te sugiero que la vayas poniendo en cuarentena.

Como nos dice en su libro el fantástico neurólogo Antonio Damasio,

Descartes cometió un gran error cuando sentenció aquello de

“Pienso, luego existo”

porque nos dejó con la idea de que el pensamiento y lo que yo SOY son la misma cosa,

y nada más lejos de la realidad.

Ni siquiera mente y pensamiento son sinónimos aunque una incluya al otro.

 

Podemos explicarlo así:

Imagínate un campo inmenso del que no puedes ver los límites.

En ese campo hay una hoja de papel enorme

Y en algún lugar de esa hoja hay una hormiga.

Pues bien

La hormiga es tu pensamiento

La hoja tu mente

Y el campo “tu” SER.

 

Con esta imagen tan de andar por casa puedes hacerte una idea de la relación que tienen estos tres elementos entre sí.

 

Y vivimos convencidos de que somos esa pequeña hormiguita

cuando en realidad tan solo es un fragmento minúsculo de un conjunto ingente.

 

Cultivamos la Atención Plena para dejar de identificarnos con el trasiego frenético de nuestra pobre hormiga

y ubicarnos en el campo desde donde podemos  contemplar con la visión penetrante de un gran ave

la  superficie de la hoja de papel  y lo que en ella pase

tal cual es.

 

Y ahora lo siguiente que supongo querrás saber es cómo se hace eso.

Para ello te propongo un pequeño experimento que puedes realizar ahora mismo.

 

Deja de leer durante un momento para comprobar si estás respirando.

Vale…

claro que estás respirando!!!,

pero tómate la molestia de prestar atención el tiempo suficiente como para no limitarte a responder con un monosílabo

y rastrear los indicios que te confirman que efectivamente esto es así.

 

¿Qué evidencias

(a parte del hecho de que sigues con vida)

te indican que respiras?

Tal vez sientes el movimiento en el abdomen,

la expansión del pecho,

el cosquilleo del aire en las ventanillas de la nariz,

o igual puedes escuchar su sonido…

Eso o muchas otras cosas.

 

Presta atención al recorrido del aire…

síguele la pista en su viaje por tu interior,

desde su entrada hasta el momento en que te abandona.

Observa qué efecto tiene en ti,

cómo se siente fresco en la frente al inhalar,

cálido en los pómulos en la exhalación.

………………………………….

 ¿Has observado qué pasaba con tu precioso pensamiento cuando toda tu atención está presente en la respiración?

 

Si aunque solo haya sido por un momento

has podido centrarte ahí,

es más que probable que hayas comprobado que

sorprendentemente

la charla interna se suspende para dejar paso a una atención relajada y espaciosa;

una quietud profunda que sin embargo es a la vez lúcida y despierta.

 

Ahora prueba a hacer lo mismo mientras observas los objetos del lugar donde te encuentras.

Deja que tu vista se deslice por las formas y los volúmenes de las cosas

mientras tu atención se asienta nuevamente en las sensaciones derivadas de la respiración.

 

Date cuenta de que

 puedes contemplar los objetos sin interpretarlos,

percibiéndolos sencillamente tal cual son sin añadirles etiquetas mentales.

 

Este pequeño y en apariencia simple ejercicio, te proporciona la evidencia de que

es posible estar presente y lúcid@ sin añadir las infinitas respuestas, evaluaciones y objeciones del pensamiento.

 

Es como situarse en el centro de la rueda de una bici.

La rueda gira,

los radios y la cubierta cambian

(como la vida misma)

de posición constantemente;

ahora estoy arriba,

ahora estoy abajo,

ahora estoy arriba…

Un movimiento agotador cuando las cosas empiezan a tomar velocidad.

 

Pero hay un lugar inmóvil y mágico  en el centro de la rueda donde todos los radios convergen.

Un lugar desde donde puedes acceder a cualquier punto de la realidad pero que no se ve afectado por el movimiento de ésta.

Es el eje de la rueda,

el ojo del huracán,

desde donde tienes

una posición de espectador privilegiada sin ser sacudid@ por las idas y venidas de los acontecimientos.

Un lugar donde el pensamiento no es un emperador tirano,

sino solo un servidor.

 

Y no es que el pensamiento sea malo, ni mucho menos!

 

El pensamiento es una poderosa herramienta que bien utilizada es de lo más práctica,

pero que como cualquier otra herramienta es útil solo para ciertas cosas,

no para todo.

Y de la misma manera que un martillo es de gran ayuda para algunos trabajos

pero muy inapropiado para otros,

lo mismo pasa con el pensamiento:

es valiosísimo para cuestiones organizativas y para procesar y relacionar información,

pero para poco más.

Las cuestiones vitales de la existencia,

lo que de verdad importa en la vida se escapa de su dominio.

El amor, las relaciones y la satisfacción interior no se doblegan a él.

 

Pero si eres de l@s que aman el pensamiento

que no te preocupe el hecho

de que si lo usas menos  se va a debilitar y perderá su capacidad de análisis;

nada más lejos de la realidad!

 

Si comienzas a observarlo atentamente comprobarás que el 80 % de su actividad diaria es totalmente repetitiva

y que toda esta actividad gira alrededor de dos o tres matracas principales

que «están de moda» en tu cabeza en este momento.

Cuando dejes de alimentar el movimiento de esta rueda de hámster comprobarás que,

lejos de marchitarse,

cuando lo necesites tu pensamiento será mucho más potente y afinado;

más lúcido y despierto.

 

Vivir en Atención Plena no te pondrá cara de flipadill@

ni te hará parecer el integrante de una secta esotérica.

 

Y tampoco aceptar los acontecimientos tal cual son eliminará tu punto de vista sobre las cosas

ni mermará tu capacidad de acción.

Muy por el contrario

te ayudará a actuar en vez de reaccionar;

te permitirá elegir cómo quieres responder.

 

Mindfulness,

que aunque suene muy moderno existe desde siempre,

descorre el velo entre la realidad y el mundo de tus conceptos mentales;

te da la bienvenida a este momento abriéndote la puerta para que puedas estár realmente donde estás.

Y no solo eso,

potencia de tal forma las capacidades  resolutivas,

la creatividad,

el auto control

y el aprendizaje

que está empezando a ser el plato fuerte en las formaciones sobre habilidades directivas, sociales  y de liderazgo,

y dentro de no mucho lo será también en las escuelas.

 

La Atención Plena es la píldora de la felicidad cuyos efectos secundarios querrás que duren toda la vida.

Todo ventajas! 🙂

 

Ana Barea 2017

Foto: Seth Doyle

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